miércoles, 6 de abril de 2016

Tripofobia

El miedo o repulsión a los patrones repetitivos, como por ejemplo una superficie llena de agujeros pequeños, se conoce como Tripofobia.

Del griego Trypo [puntazo o perforación] y Fobos [miedo], el término Tripofobia fue acuñado en el 2005. Y se estima que miles de personas la padecen.

Con base en un estudio de la Universidad de Essex, este trastorno podría tener un origen evolutivo.
Según Geoff Cole, coautor de la investigación, los patrones visuales que causan esta fobia, tienen relación con las manchas que ciertos animales pueden presentar. Animales que son un peligro para nuestra vida, como el pulpo venenoso de anillos azules, la cobra real, diversos tipos de arañas o el escorpión muerte acechante.
Su conclusión es que el rechazo de ciertas personas a estos patrones, puede ser instintivo.

No se debe confundir la Tripofobia con la Dermatopatofobia, que es el miedo a las enfermedades en la piel.
Este error es muy común en personas que suben imágenes a la red, los cuales muestran patrones de infecciones o lesiones cutáneas en los ojos.

Si eres tripofóbico, llámanos. Podemos ayudarte.

viernes, 1 de abril de 2016

¿Sabes qué es la Quimiofobia?

La Quimiofobia se define como el miedo a los productos químicos. Este temor comenzó en la década de los 60, debido a la gran preocupación del uso de pesticidas en los campos.

"Los productos químicos son los socios siniestros y poco reconocidos de la radiación, que entra en los organismos vivos que pasan de uno a otro en una cadena de intoxicación y muerte".
[Rachel Carson, Primavera silenciosa]

Contrario a esto, el especialista en comunicación de riesgos, David Ropeik, apunta que el miedo a los productos químicos se basa más en la emoción que en la información.
Él comenta: "Nuestros cerebros son un poco perezosos. No buscamos cosas: tomamos retazos de información de fuentes en las que confiamos y saltamos a conclusiones".

La Quimiofobia puede provocar que un persona busque de manera exagerada una forma de vida más natural. Pues cree que los productos químicos son dañinos para su cuerpo, aún cuando sean mínimas dosis.

Un ejemplo de ello, es que un Quimiofóbico puede dejar de comer pescado, por temor al mercurio que este contiene.
Incluso hay quienes optan por no vacunarse o no vacunar a sus hijos, para que las pequeñas dosis de metales que están presentes en algunas vacunas, no entren en su sistema.

¿Y tú tienes Quimiofobia?